jueves, 18 de febrero de 2016

El artículo

En esta ocasión no traigo los textos habituales del blog; me vais a permitir utilizar este sitio para publicar un artículo escrito en octubre del 2015, para una revista que responsables de la jefatura de SAMUR-Protección Civil decidieron hacer, y los cuales me pidieron que escribiese un artículo. Quería que fuese algo útil para aquel que lo leyese, jefatura del servicio, por lo que decidí narrar un poco un paso por la jefatura, por si esos pasos pueden ayudar a guiar a algún compañero. A día de hoy no se ha publicado la revista, por lo que he decidido compartir por aquí dicho texto. Espero os sea de utilidad.

Cuando me ofrecieron escribir un pequeño artículo para la nueva revista de jefatura, lo cual agradezco la confianza depositada en mí para ello, en un principio pensé en no realizarlo, dado que no soy jefatura; si bien es verdad que la oferta siguió en pie y pensé que podría dar una visión más de la U.G.E. de Logística, mi propia visión, la cual a algunos de vosotros os puede resultar interesante.

Yo he de confesar que enseguida tuve un flechazo especial con logística; mi segunda guardia ya fue en esta unidad, en la explanada del Bernabéu, un Puesto Sanitario Avanzado por la Eurocopa. Yo acababa de hacer el módulo 2 (RCP), y por supuesto no tenía ni idea de cómo se montaba una tienda. Gracias a los compañeros de ese día fui aprendiendo viendo como lo hacía el de al lado e imitándole. Esa fue la primera de muchísimas guardias con logística, porque sin duda me enganché, y quien me conoce lo sabe. Yo creo, y sigo pensando, que lo que de verdad me encandiló no fue el equipo en sí, o su actividad, sino la gente. Logística siempre ha sido como una gran familia, un conjunto de amigos que en su tiempo libre se dedican a montar estructuras amarillas por todo Madrid, pero siempre de buen rollo, donde es imposible no sonreír por muy mal que estés.

Poco a poco fui aprendiendo de un mundo en el cual no sé aún prácticamente nada, rodeado de grandes compañeros, aunque yo prefiero llamarles amigos, e involucrándome más y más. Mi intención era, además de disfrutar, ayudar en todo lo posible, lo cual además creo que es la base del voluntariado (ayudar y disfrutar). Fruto de mi implicación el Jefe de Equipo de Logística, Manu, quiso confiar en mí, y como le dije, podría disponer de mi para ayudar en lo que se necesitase. Era diciembre del 2012, y en ese momento pasé a la jefatura de la unidad.

A finales del año siguiente (2013), los servicios se cubrían con lo mínimo, y además coincidió la última misión de la UAD, por un Tifón en Filipinas. Eso supuso más trabajo del habitual en esos meses, por lo que la cobertura de servicios se resintió aún más, llegando a quedar descubierto un PSA que tuvo que cubrir la unidad Víctor. A raíz de esta situación, y con la mentalidad de que tenía que hacer todo lo posible por este equipo, esta familia, decidí a partir del 1 de enero del 2014 cambiar algunas cosas para intentar mejorar la situación. He de decir que he tenido la suerte de que tanto la jefatura como los responsables superiores como Miguel Ángel Tejedor tuvieron confianza en mí y dejaron que hiciese o deshiciese con bastante libertad. Una persona, o desde luego yo solo, jamás habría conseguido nada; pero tuve la gran suerte de que grandes compañeros, los verdaderos profesionales de esto, quisieron ayudar, no a mí, sino a la unidad, consiguiendo cifras de cobertura que nunca antes había visto en la unidad, muchísimos avances y mejoras, que jamás hubiéramos pensado que eran posibles en el 2013, y lo más importante, consiguiendo hacer entre nosotros una gran amistad. Hay muchísimos nombres y no podría nombrar a todos, desde míticos como Chispas, Rodro o Juanan, a gente en aquel momento muy nueva como Ana y Luis.

El almacén paso de caos a un espacio donde se encuentra rápido el material y se puede trabajar con comodidad, hemos pasado de un furgón a cuatro, además carrozados y personalizados para nuestras necesidades, se ha renovado durante este último año material que ha permitido que pronto la unidad pueda disponer de 6 PSA y 1 PMA preparados para montar en cualquier momento en los vehículos. Se han conseguido grandes cosas, y todo gracias a la colaboración, solidaridad, amistad y buen hacer de todos los integrantes de esta gran familia. Yo cuando miro atrás y veo como han cambiado las cosas, solo puedo sentir gratitud por todos los compañeros que han conseguido hacer todo esto, y por ello, aunque a veces con formas equivocadas, he centrado muchas acciones para tratar de ayudarles. Entre todos luchamos por conseguir que este equipo, esta familia, funcionase perfectamente y en las mejores condiciones posibles, y se puede decir que en 2014 conseguimos revertir completamente la situación y hacer que el equipo avanzase bastante.

Yo desde siempre he tenido la convicción que en cuanto el equipo funcionase bien tendría que dejar la jefatura, mi ánimo siempre ha sido de ayudar, pero creo que hay gente más válida y mejor preparada para la gestión. En semana santa del 2015 decidí dar ese paso, pero algunos amigos, grandes jefaturas de la unidad, me pidieron que siguiese, y a pesar de que personalmente prefería mantenerme fuera de la jefatura, decidí esperar al momento en el cual estaba garantizado que no iban a tener ningún problema, ya que justo después venían grandes servicios como el Mapoma o el Mado. En septiembre dejé la jefatura, por motivos puramente personales, y con la tranquilidad y convicción de que esta familia está en las mejores manos que podríamos esperar jamás.

No me gusta hablar de mí, pero veía interesante contaros mi paso por una jefatura, dado que esta es la revista de ello, para que conozcáis una experiencia más, y que si os sirve de algo, lo aprovechéis, y si no, al menos haberos entretenido un poco. Por último, y por supuesto además a mis compañeros de la unidad, quiero dar un agradecimiento de todo corazón a los compañeros de otras unidades que siempre han estado ahí para ayudar a los logistas, sois muchísimos y es difícil de enumerar, pero por especial contacto en los servicios he de agradecer especialmente al equipo SVA su apoyo, así como los compañeros DEPAs que siempre que pueden nos echan una mano, la gente de las básicas que se quedan incluso de madrugada hasta que desmontamos ayudándonos…. A todos y cada uno de los que alguna vez nos habéis echado un cable, gracias. Y no lo olvidéis, lo más importante del voluntariado son las personas, como responsables os recomiendo cuidar de cada uno de los voluntarios a vuestro cargo, porque por muchos medios materiales, por muchos coches nuevos, sin personas, no sirve de nada. Un abrazo.


Diego Herrera Martín, vol 11109.
Fecha: 14/10/2015.

No hay comentarios:

Publicar un comentario